Desde mi Cuarto Año de Secundaria, hemos tenido, los de mi Promoción, la oportunidad de formar parte de Generacción y atender algunas necesidades en nuestro país y ayudar a los que más lo necesitan y sinceramente fue una experiencia increíble, porque ese mismo año (2015) tuvimos la oportunidad de entrar en contacto con los animales, de ayudar a cosechar y sacar papas de la tierra y muchas cosas más. Es por esta grandiosa experiencia que tuve, que decidí formar parte de Generacción 2016 en Quinto Año de Secundaria (que en Perú es el último año de colegio) ,cosa que usualmente no se ofrecía.
Lo que hicimos en esos 3 días en San Juan de Lurigancho, que fue el lugar donde realizamos las misiones, aquí ayudamos, no solo a ayudar que era lo común, sino que también fuimos casa por casa a hablar de Jesús a las personas y a pesar de que algunas de ellas pertenecían a variaciones de el catolicismo fueron muy amables y nos escucharon, lo que hicimos exactamente fue ir y ofrecer una bendición a sus casa por lo cual fuimos acompañados de una padre. Dentro de esta actividad particular pudimos ver la amabilidad de la gente, una de las personas no invitó a pasar y nos invitó galletas y gaseosa. Por otro lado tuvimos la bella misión de ir a dos colegios, en el primero estuvimos dos días seguidos y se nos otorgaron grados que atender, yo tuve la hermosa oportunidad de encargarme de los primeros grados del colegio; inicial de 3 y 4 años, allí conocí a muchos niños cada uno muy risueño y amable, en serio adoré jugar con ellos en los recreos, ayudarlos a pintar y es por esto que fue muy difícil irnos y saber que no íbamos a volver a vernos recuerdo que desde el carro podías ver a los niños aún diciéndote adiós, sin saber como asimilar la idea que esa misión había terminado.
Por otro lado, en el segundo colegio ayudamos a chicos de maso menos nuestra edad con síndrome de down. Para esto yo sentía que un reto se asomaba pues nunca había tenido la oportunidad de hablar con una persona con este síndrome, y sin embargo resultó siendo una experiencia bastante buena y divertida hablamos con ellos, aprendimos un poco de lenguaje de señas (ya que uno de ellos era sordo) y dibujamos.
En conclusión quisiera decir que esta experiencia fue una de las mejores que he vivido y siempre la voy a recordar, además debo admitir que me divertí muchísimo con solo por toda la experiencia sino también por la gran compañía que tenía, a pesar de ser 5 personas y 2 profesores, los que fuimos, todos supimos administrar bien el trabajo. Del mismo modo parte de estas 5 personas de mi promoción eran mis 2 mejores amigos, Diego y Natalia y estoy segura que sin su compañía Generaccíon no hubiera sido lo mismo.
lunes, 17 de octubre de 2016
domingo, 2 de octubre de 2016
REFLEXIÓN CultuCAS
El programa CultuCAS , me ha permitido desarrollar distintas habilidades, como la paciencia, el trabajo en grupo y otras, que no creí que las fuera a forjar a aquí. Sin embargo este desarrollo me ha costado esfuerzo y disposición, cosas que no logré sola sino con la ayuda de mi equipo conformado por Dana, Andrea, Silvia e Igor.
Como jefa del taller de Cocina y Repostería, dentro de este programa, he tenido que encargarme de más responsabilidades, como hacer los comunicados semanales (donde se les solicitaba a los niños los ingredientes que debían traer para cada clase), o como dirigir al grupo ( tanto a los niños como a mi equipo) aunque claro que en esta responsabilidad ayudamos todos.
Por otro lado, aunque aveces cueste ser paciente o responsable, la experiencia que uno logra compartir con este taller es inigualable pues, fuera del hecho de que algunas veces los niños no te hagan caso o las cosas no resulten como quisieras, uno sabe que los niños disfrutan la actividad, disfrutan estar haciendo algo diferente que pueden mostrar en sus casas o que puedan compartir con sus papas o sus hermanos.
Para terminar con mi reflexión me gustaría decir que el proyecto CultuCAS te permite forjar relaciones con gente nueva que a pesar de no ser contemporáneos a ti, comparten cosas, ya sea algo que disfruten como un hobby o algo que les sea engorroso o difícil, que para ti a esa edad lo haya sido también.
Como jefa del taller de Cocina y Repostería, dentro de este programa, he tenido que encargarme de más responsabilidades, como hacer los comunicados semanales (donde se les solicitaba a los niños los ingredientes que debían traer para cada clase), o como dirigir al grupo ( tanto a los niños como a mi equipo) aunque claro que en esta responsabilidad ayudamos todos.
Por otro lado, aunque aveces cueste ser paciente o responsable, la experiencia que uno logra compartir con este taller es inigualable pues, fuera del hecho de que algunas veces los niños no te hagan caso o las cosas no resulten como quisieras, uno sabe que los niños disfrutan la actividad, disfrutan estar haciendo algo diferente que pueden mostrar en sus casas o que puedan compartir con sus papas o sus hermanos.
Para terminar con mi reflexión me gustaría decir que el proyecto CultuCAS te permite forjar relaciones con gente nueva que a pesar de no ser contemporáneos a ti, comparten cosas, ya sea algo que disfruten como un hobby o algo que les sea engorroso o difícil, que para ti a esa edad lo haya sido también.
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